Ahí están, yo los veo, tú los ves. Son todos aquellos momentos que algún día alegraron nuestros corazones. ¿Qué es lo que tienen de especial esos pasajes que hacen que los traigamos de vuelta a nuestras mentes? ¿Qué fantasías o historias se pueden crear a partir de ellos?
Desde aquel día los recuerdos se han apoderado de mi mente, ellos han logrado que cada instante esté aún en el alma, en la mente y en el corazón. Y son tan fuertes esos recuerdos que aún están las palabras, gestos y caricias que en esos días se fueron creando. Todas esas tardes se han convertido en recuerdos, los cuales te traen aquí conmigo, pero no sé si yo también esté en tu mente con ellos.
Una vez más me encuentro frente a mis recuerdos, los cuales son lo único que me queda para construir una historia. Siempre he sido terrible, pésimo, desafortunado para construir historias duraderas, historias que se conviertan en realidad. Un relato que nunca se cumplió, una espera interminable, la creación de una historia por compasión, son sólo algunas, per todas han llevado al mismo desenlace... hoy no es la excepción. Hoy vivo con mi soledad, acompañado de mi esperanza y de estos recuerdos que claman por tu regreso.
No puedo hacer más que ver aquellas fotos, escuchar esas canciones y leer las palabras; es todo lo que me queda por ahora. Esa persona que construyó junto a mí estos recuerdos hoy está muy lejos, no sé cómo está, no sé lo que piensa, no sé lo que siente, no sé lo que esté haciendo, no sé nada de ella, me desespera y me atormenta no tener noticias de su presencia, pero las memorias al menos la traen de regreso. Sí, no es lo mismo estar con esos recuerdos que construir nuevas historias al lado de esa persona... ¿pero si las cosas no estaban bajo tu control, si ya no puedes hacer más que esperar... qué más queda que aquellos recuerdos?
Yo no he borrado nada de mi mente, esta historia todavía parece que no escribe su final, pero como siempre, no sé nada de ella. No sé qué soy realmente o significo para ella, no sé si esos recuerdos ya se fueron, no sé si esa historia continuará... ella... ella tiene la pluma para escribir el desenlace...
Mientras, este pésimo constructor de historias sigue pensando, sigue recordando, sigue alimentándose de aquellos momentos. Sí, los recuerdos pueden ser lindos y maravillosos, pero... la verdad es que cuando sólo tenemos esas memorias, no se puede construir nada, sólo eso... recuerdos.
¿En qué momento te perdí?... no entiendo.
Desde aquel día los recuerdos se han apoderado de mi mente, ellos han logrado que cada instante esté aún en el alma, en la mente y en el corazón. Y son tan fuertes esos recuerdos que aún están las palabras, gestos y caricias que en esos días se fueron creando. Todas esas tardes se han convertido en recuerdos, los cuales te traen aquí conmigo, pero no sé si yo también esté en tu mente con ellos.
Una vez más me encuentro frente a mis recuerdos, los cuales son lo único que me queda para construir una historia. Siempre he sido terrible, pésimo, desafortunado para construir historias duraderas, historias que se conviertan en realidad. Un relato que nunca se cumplió, una espera interminable, la creación de una historia por compasión, son sólo algunas, per todas han llevado al mismo desenlace... hoy no es la excepción. Hoy vivo con mi soledad, acompañado de mi esperanza y de estos recuerdos que claman por tu regreso.
No puedo hacer más que ver aquellas fotos, escuchar esas canciones y leer las palabras; es todo lo que me queda por ahora. Esa persona que construyó junto a mí estos recuerdos hoy está muy lejos, no sé cómo está, no sé lo que piensa, no sé lo que siente, no sé lo que esté haciendo, no sé nada de ella, me desespera y me atormenta no tener noticias de su presencia, pero las memorias al menos la traen de regreso. Sí, no es lo mismo estar con esos recuerdos que construir nuevas historias al lado de esa persona... ¿pero si las cosas no estaban bajo tu control, si ya no puedes hacer más que esperar... qué más queda que aquellos recuerdos?
Yo no he borrado nada de mi mente, esta historia todavía parece que no escribe su final, pero como siempre, no sé nada de ella. No sé qué soy realmente o significo para ella, no sé si esos recuerdos ya se fueron, no sé si esa historia continuará... ella... ella tiene la pluma para escribir el desenlace...
Mientras, este pésimo constructor de historias sigue pensando, sigue recordando, sigue alimentándose de aquellos momentos. Sí, los recuerdos pueden ser lindos y maravillosos, pero... la verdad es que cuando sólo tenemos esas memorias, no se puede construir nada, sólo eso... recuerdos.
¿En qué momento te perdí?... no entiendo.
"Es como una maldición este tiempo sin tu amor, cómo te extraño..."
- Francisco Céspedes -





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada