Aquel lugar que hace algún tiempo te perteneció, ese lugar que ocupabas, ese sitio que el corazón designa... aún sigue ahí. No hay más palabras para expresar, no hay más acciones que hacer, no hay mayor esperanza de la que aún se aferra el corazón.
Pareciera que todo está dicho, pero siempre hay nuevas oportunidades para volver a escuchar. Son tiempos difíciles, con un ambiente adverso, con sentimientos clavados en lo más profundo del alma; y deberían ser esos mismos recuerdos los que hablaran por mí, y expresaran todo lo que he sentido y el anhelo de que volvieras. No sé si los has escuchado, no sé si los hayas comprendido, no sé qué ha pasado en tu mente, no sé absolutamente nada; sí, la incertidumbre últimamente ha sido mi compañera.
Qué difícil es cuando la otra persona es quien tiene la última palabra. Muchos días ese lugar vacío ha hecho que te busque, que intenté muchas cosas, pero, aunado a la incertidumbre, no he tenido respuestas ni señales de tí. Qué difícil es resistir...
No soy amante de las películas con temas románticos, pero ayer, la historia que observé me recordó lo que tanto mencioné aquel día en que separaste nuestros caminos: la lucha por demostrar lo que verdaderamente siente uno por otra persona, y las ganas de vencer cualquier obstáculo. A veces, por más que las circunstancias atenten contra ese esfuerzo, parece que el sentimiento pudiera triunfar. Dirás, es sólo una película... pero siempre los filmes se basan en historias, historias como la que algún día comenzamos a construir y hoy sigue inconclusa...
Ese lugar, sigue ahí...





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